0 9 mins 4 semanas

A casi medio siglo de la muerte de Víctor Jara, asesinado por militares golpistas, su música ha trascendido distintas generaciones tanto al interior como al exterior de Chile y su figura alcanza fama mundial.
Desde el 18 de octubre de 2019, cuando estalló la protesta social en Chile, la música y las distintas expresiones artísticas acompañaron las jornadas de protestas. Algunas canciones, incluso, se volvieron icónicas del momento histórico que se desarrollaba en el país Latinoamericano. El derecho a vivir en paz, de Víctor Jara, fue una de ellas.
La canción, que fue lanzada en 1971 para denunciar la sangrienta guerra que llevaba adelante Estados Unidos en Vietnam, fue reversionada por distintas generaciones de músicos chilenos y de los más variados estilos musicales en octubre de 2019.
«Nosotros como artistas repudiamos las acciones del Gobierno al militarizar las calles, asesinar y torturar a nuestro pueblo, elevamos este canto como un genuino intento para generar cambios profundos y estructurales en nuestra sociedad», señalaron en una declaración pública los músicos que participaron en la nueva versión de El derecho a vivir en paz.
Cristián Galaz, director Ejecutivo de la Fundación Víctor Jara, comenta a Sputnik que «cuando ocurren estos sucesos sociales complejos, el pueblo acude a quienes creen que son de ellos mismos. La gente dice, Víctor es de los nuestros. El pueblo quiere a Víctor como uno de los suyos y eso se hizo sentir con fuerza en la gran explosión social y por eso se entonó El derecho a vivir en paz».
«La emoción que me causó, que millones de personas cantaran El derecho a vivir en paz, fue tremenda, puesto que Víctor Jara veía el mundo de una manera muy amplia y eso le permitió trascender», señala a Sputnik Horacio Durán, integrante del grupo musical Inti illimani Histórico y quien trabajó con Víctor Jara entre 1969 y 1973.
«Yo creo que está dentro de las tres canciones más hermosas que se han escrito en la historia de nuestro país», agrega.
Los últimos versos de Víctor Jara
La mañana del 11 de septiembre de 1973, Víctor Jara acudió con normalidad a su trabajo en la Universidad Técnica del Estado (UTE). Jara era consciente de lo que estaba sucediendo en el país. Ese día, el cantautor debía presentarse en un acto donde el presidente Salvador Allende se iba a dirigir a la nación. Nada de eso ocurrió.
Tras el bombardeo a La Moneda y la muerte de Salvador Allende, la Junta Militar decidió bombardear la UTE. En el lugar fueron fusilados varios estudiantes y trabajadores. Mientras otros fueron detenidos y torturados. Algunos engrosan la larga lista de detenidos desaparecidos hasta hoy.
Víctor Jara, junto a una decena de estudiantes y trabajadores, fue detenido y traslado hasta el Estadio Chile, hoy Estadio Víctor Jara, lugar que fue ocupado como centro de detención y tortura.
Jara, según diversos testimonios en la investigación judicial sobre su muerte, fue constantemente torturado y golpeado. En un descuido del militar que lo custodiaba, Víctor fue sacado de los camarines por los presos y llevado a las galerías. En ese lugar escribió sus últimos versos.
«Canto, que mal me sales / cuando tengo que cantar espanto. / Espanto como el que vivo, como el que muero, espanto. / De verme entre tantos y tantos momentos del infinito / en que el silencio y el grito son las metas de este canto».
Víctor Jara
Los militares asesinaron a Víctor Jara el 16 de septiembre de 1973. Antes de su muerte, decidieron realizar un juego mortal con Jara y quien se encontraba esposado y ensangrentado. El juego consistió en colocar una bala al interior de un tambor de revólver, girar el cilindro, pusieron el cañón en la sien del cantautor y presionaron el gatillo. Finalmente, una bala atravesó la cabeza de Víctor.
Luego del hecho, Víctor Jara recibió 44 impactos de bala y su cuerpo fue arrojado en un sitio baldío de la capital chilena.
Los militares Hugo Sánchez, Raúl Jofré, Edwin Dimter, Nelson Haase, Ernesto Bethke, Juan Jara, Hernán Chacón y Patricio Vásquez fueron sentenciados a cumplir la pena de 15 años y un día por la muerte del músico.
Sin embargo, el principal apuntado por el asesinato de Víctor Jara, el teniente Pedro Pablo Barrientos Núñez, se encuentra prófugo de la justicia y reside actualmente en Estados Unidos. Existe una orden de captura internacional en su contra.
A casi medio siglo de su asesinato, Víctor Jara continúa cantando
La muerte de Víctor Jara no impidió que sus composiciones siguieran sonando. Su música traspasó las fronteras de Chile y alcanzó una fama mundial.
«El aporte de Víctor Jara a la cultura es enorme, es una persona que influyó con su música, con su arte a muchísimas generaciones», señala Cristián Galaz.
Las canciones de Víctor Jara fueron reversionadas por distintas agrupaciones y músicos chilenos, entre los más destacados se encuentran Quilapayún e Inti Illimani Histórico, quienes trabajaron con Jara entre los años sesenta y comienzos de la década del setenta.
Víctor Jara no tan solo fue un destacado cantautor, sino que, además, trabajó como director teatral. «Es un aporte que no es tan reconocido y visibilizado. Víctor revolucionó el campo del teatro de muchas formas, puestas en escenas, formas de actuar, el contenido», señala el director Ejecutivo de la Fundación Víctor Jara.
Fue, precisamente, en una gira teatral donde Víctor Jara escribió su primera canción. «Estaba en Europa y se acordó de Joan, y compuso Palomita quiero contarte. Esta canción es muy simple, pero muy representativa de lo que era el alma campesina. Eso marcó todo lo que fue haciendo hasta 1973», señala Horacio Durán.
Joan Jara es una destacada bailarina y activista británica nacionalizada chilena. Recientemente obtuvo el Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales de Chile. Además, es la presidenta de la Fundación Víctor Jara.
Joan y Víctor Jara se casaron en 1960. Para Cristián Galaz la trascendencia de Víctor en la actualidad se debe «al trabajo y obra de Joan Jara, que se dedica constantemente a difundir su obra y exigir justicia por Víctor».
Arte y memoria para Víctor Jara
El próximo 28 de septiembre se cumplirán 89 años desde el natalicio del cantautor. Para ese día, la Fundación Víctor Jara está preparando una gran actividad artística y cultural, la cual será emitida por primera vez por un canal de televisión en Chile.
Además, durante la mañana del 28 de septiembre se inaugurará la avenida Víctor Jara en Santiago de Chile. «Fueron 10 años de trabajo, de compromiso de vecinos, de organizaciones para poder tener una avenida para Víctor. El municipio se negaba constantemente, pero la nueva administración le dio prioridad y ahora podremos inaugurarla», comenta Cristián Galaz.
«La universidad donde trabajaba Víctor Jara fue la UTE, que ahora se llama Universidad de Santiago de Chile (USACH). Desde hoy, los estudiantes, profesores y trabajadores podrán ingresar a la USACH por la avenida Víctor Jara. Eso trae mucho simbolismo y es muy importante para la reparación simbólica», agrega.
Finalmente, Galaz señala que la trascendencia de Víctor Jara se debe a «sus convicciones, y la lealtad a esas convicciones, fue tal que las practicó en su vida de manera profunda. Generó ahí una idea de aproximarse a todo oficio, a toda manera de vivir, que también trascendió a él y a las generaciones que vinieron después».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *