
¡Un hito que sigue brillando como una estrella! Este 26 de noviembre se conmemoran cuatro décadas del histórico vuelo espacial de Rodolfo Neri Vela, el primer mexicano en participar en una misión de la NASA. Su hazaña no solo marcó un antes y un después en la historia nacional, sino que inspiró a generaciones de estudiantes y profesionales en la ciencia y la exploración aeroespacial.
Nacido en Chilpancingo, Guerrero, en 1952, Neri Vela estudió Ingeniería en Comunicaciones y Electrónica en la UNAM, graduándose en 1975. Su pasión lo llevó a Reino Unido, donde realizó posgrados en las universidades de Essex y Birmingham, becado por el Consejo Británico y CONACYT. La noche del 26 de noviembre de 1985, despegó a bordo del transbordador Atlantis desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, como especialista de carga. Su misión: poner en órbita tres satélites de comunicaciones, incluyendo el crucial Morelos II para México.
Tras seis meses de entrenamiento en Houston, listo para ser sustituido por compatriotas como Ricardo Peralta o Francisco Javier Mendieta si fuera necesario, Neri Vela completó un viaje de experimentos técnicos, fotografía terrestre y dos caminatas espaciales de seis horas cada una. La misión culminó el 3 de diciembre de 1985 con el aterrizaje en la Base Edwards, California. Luego, regresó a la UNAM como docente, sembrando la semilla de las ciencias espaciales en México.
Además, colaboró con la Agencia Espacial Europea en los 80, contribuyendo a la Estación Espacial Internacional. Hoy, la UNAM ofrece la carrera de Ingeniería Aeroespacial, un legado de su impacto. ¿Seguirá México alcanzando las estrellas? Esto está más inspirador que un despegue en plena cuenta regresiva.

