¡Atención, amantes de los peludos! En Querétaro, el Tribunal Colegiado del Vigésimo Segundo Circuito decidió que envenenar a los perros rescatistas Athos y Tango no es tan grave como pensábamos. La condena original de 10 años y medio para Vicente “N” fue recortada a solo cuatro, con opción de evitar la cárcel por apenas 10 mil pesos. Sí, como si la vida de héroes caninos valiera lo mismo que un celular de segunda mano.
El fallo, emitido el 13 de noviembre de 2025 por los magistrados Elsa Aguilera Araiza, Aloys Rütter Castro y Leslie Jhosemin Gómez González, ha dejado a todos rascándose la cabeza. La abogada Mónica Huerta Muñoz, quien defiende el caso, lo calificó como un retroceso en protección animal, ignorando un precedente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Según ella, los argumentos del tribunal sobre un supuesto “doble enjuiciamiento” tienen menos sentido que un gato tratando de usar Zoom. Además, hubo irregularidades: la defensa no fue notificada a tiempo para impugnar. ¿Justicia exprés o jugada sucia?
Athos, un Border Collie que salvó vidas tras el terremoto de 2017 en CDMX y la erupción de un volcán en Guatemala en 2018, y su compañero Tango murieron en 2021 por salchichas envenenadas. Un tercer perro, Balam, sobrevivió de milagro. Este caso había sido un hito con la primera sentencia ejemplar por maltrato animal en México, incluyendo una multa de 115 mil pesos y 2.4 millones por reparación del daño en 2022.
Ahora, activistas planean una protesta pacífica el 10 de diciembre de 2025 frente a la SCJN y el tribunal. La defensa apelará y denunciará a los magistrados ante el Tribunal de Disciplina Judicial. ¿Justicia para Athos y Tango o solo un hueso de plástico? Esto huele más raro que un perro después de la lluvia.


