¡Casas para todos, como en un Monopoly presidencial! Este lunes, Claudia Sheinbaum encabezó la 139 Asamblea General del Infonavit, donde soltó la bomba: su gobierno planea construir y recuperar casi un millón de hogares durante su sexenio. Desde redes sociales, la presidenta juró que México avanza hacia viviendas dignas para los trabajadores, como si fuera la hada madrina de los ladrillos.
En el evento, acompañada por Octavio Romero Oropeza, director de Infonavit, y un ejército de funcionarios y representantes productivos, Sheinbaum desglosó su ambicioso Programa de Vivienda para el Bienestar. La meta total es de 1.8 millones de viviendas, con financiamiento a tasa cero, créditos y subsidios que suenan más tentadores que un buffet libre. El plan, parte de sus cien compromisos, busca que las familias mexicanas dejen de soñar con techos propios y los tengan de verdad.
El foco está en los más necesitados: jefas de familia, madres solteras, adultos mayores, personas con discapacidad y comunidades indígenas. Es decir, quienes suelen quedarse fuera del juego hipotecario ahora tendrán un asiento VIP, o al menos eso promete el diseño de esta política. Desde mejoras hasta casas nuevas, el gobierno quiere romper barreras económicas y sociales que han convertido la vivienda en un lujo inalcanzable.
Sheinbaum insiste en que este programa es un pilar de su política social, con la esperanza de que esos millones de hogares transformen vidas. ¿Será este el gran gol de su administración o solo un proyecto que se queda en planos? Mientras tanto, los mexicanos cruzan los dedos para no terminar con casas de papel en este juego de bienes raíces nacional.


