¡Agárrense los sombreros, vaqueros! La Fiscalía General de la República (FGR) ha vuelto a ponerle las esposas a César Duarte Jáquez, exgobernador de Chihuahua, por supuestamente jugar al Monopoly con dinero sucio. Sí, el hombre fue atrapado otra vez, acusado de operaciones con recursos más turbios que un café de gasolinera.
Resulta que Duarte, o César “N” como lo llaman los fiscales para sonar misteriosos, fue detenido en Chihuahua bajo una orden de aprehensión del 16 de mayo de 2024. No es su primera rodeo: ya lo habían pescado en Miami en 2020, extraditado a México en 2022 por asociación delictuosa y peculado, y ahora le suman lavado de dinero. La FGR, liderada por Ernestina Godoy, dice que este caballero usó su puesto para desviar fondos públicos al estilo de un mago sacando conejos de la chistera, escondiendo el botín en el Sistema Financiero Mexicano como si fuera una alcancía gigante.
El culebrón no termina ahí. En junio de 2024, la jueza Hortensia García Rodríguez le dio libertad condicional tras dos años de prisión preventiva desde 2022. Pero, ¡sorpresa!, el 4 de octubre tramitaron un nuevo cargo, autorizado el 4 de diciembre. Godoy no perdió tiempo y compartió el chisme en redes sociales con el reporte completo, como si fuera un influencer destapando el drama del día.
Así que, mientras Duarte colecciona cargos como estampitas, nos preguntamos: ¿será este el final de su saga o solo otro episodio de esta telenovela financiera? Esto está más enredado que un cable de audífonos en el bolsillo.


