¡Agárrense los sombreros, que el culebrón de Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell acaba de subir de temperatura! Un juez federal de Nueva York, Paul Engelmayer, ha dado luz verde para desclasificar archivos del caso de Maxwell, condenada a 20 años por tráfico de menores. La justicia promete proteger a las víctimas, pero todos queremos saber qué esconden esos papeles.
Según NBC News, el Departamento de Justicia no suelta prenda sobre cuándo veremos las transcripciones del gran jurado, registros financieros y notas de entrevistas. Maxwell fue hallada culpable en 2021 de cargos que suenan como una película de terror: tráfico sexual, transporte de menores y conspiración. Esto llega tras una ley en Florida que también desclasificó documentos, porque al parecer, la transparencia ahora es tendencia. Pero el drama se pone mejor: correos de Epstein, revelados por demócratas, sugieren que Trump pasó “horas” en su casa con una víctima y hasta sabía del negocio turbio, pidiendo a Maxwell que “parara”. La Casa Blanca, claro, dice que todo es un montaje más falso que un billete de Monopoly.
En septiembre, el Congreso soltó 33,000 páginas de archivos, aunque la mayoría ya eran chisme viejo. Epstein, arrestado en 2019 por abuso y tráfico, era el rey de las conexiones dudosas, codeándose con el príncipe Andrés, Bill Clinton y el mismísimo Trump. Su final, ahorcado en su celda, sigue oliendo a misterio.
¿Y ahora qué? Estos archivos podrían ser la caja de Pandora o solo más humo. Pero una cosa es segura: este escándalo tiene más giros que una telenovela de medianoche. ¿Listos para el próximo episodio?


