El exgobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca (2016-2022), fue nombrado representante del PAN en América del Norte por Jorge Romero Herrera, dirigente nacional del partido. ¿La meta? Fortalecer lazos con Estados Unidos y Canadá, una región “vital” según Romero. Aparentemente, su experiencia es el boleto dorado, aunque su currículum venga con más asteriscos que un contrato dudoso.
Cabeza de Vaca agradeció la confianza en redes sociales, prometiendo impulsar la visión del PAN y fortalecer nexos con los vecinos del norte. Eso sí, no perdió chance de gritar “persecución política” contra Morena, mientras esquiva un tsunami de acusaciones. En 2022, el gobernador Américo Villarreal señaló 31 denuncias por supuesto daño al erario durante su mandato. Este agosto, la Secretaría de Salud de Tamaulipas sumó 70 más, 14 de ellas penales, por contratos turbios que habrían costado 343 millones 966 mil pesos. Las irregularidades apuntan a empresas ligadas a los hermanos Carmona, que “arreglaban” hospitales con la misma seriedad de un meme de WhatsApp.
Los señalamientos salpican a exfuncionarios cercanos y no paran. El 8 de diciembre, legisladores de Morena, encabezados por Sergio Gutiérrez Luna, Humberto Prieto y Lupita Gómez, denunciaron ante la FGR presunta delincuencia organizada, extorsión y manejo ilegal de hidrocarburos. Incluso pidieron su extradición, ubicándolo entre McAllen y Houston. ¿Representante o fugitivo internacional?
Mientras Cabeza de Vaca jura que todo es un complot, el PAN le da un puesto VIP. ¿Estrategia genial o jugada arriesgada? Esto pinta más turbio que un culebrón a medianoche. Que alguien le pase un detector de problemas al PAN antes de que esto explote peor que un chisme de vecindad.


