¡Atención, cárteles! Donald Trump está listo para convertir la frontera en un reality show de acción. En una entrevista con Politico, el presidente de EE. UU. soltó la bomba: operaciones militares en México y Colombia podrían estar en el horizonte para frenar el fentanilo. ¿Su plan? Más explosivo que una película de Michael Bay.
Trump no se anda con rodeos. Ya ha ordenado 22 ataques a embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, dejando 87 bajas. Ahora, apunta a lanchas venezolanas y amenaza con operaciones terrestres contra cualquier país que fabrique o trafique drogas. “Si creen que pueden montar fábricas de fentanilo o cocaína y venderlas aquí, están en la mira”, dijo en la Casa Blanca, con un tono más intimidante que un jefe de videojuego. México y Colombia, según él, encabezan la lista de sospechosos, y no descarta convertir sus territorios en el próximo campo de batalla de su cruzada anti-narco.
Mientras tanto, la presidenta Claudia Sheinbaum ha puesto el freno. El 18 de noviembre, dejó claro que no aceptará intervenciones extranjeras. “Nosotros operamos en nuestro territorio, gracias por la oferta, pero no”, le respondió a Trump, con la firmeza de quien rechaza un mal negocio en un tianguis. A pesar de la presión, con aranceles y señalamientos desde enero de 2025, Sheinbaum insiste en que México no necesita babysitters armados.
Trump, por su parte, parece decidido a jugar al sheriff global. ¿Veremos tanques en la frontera o solo más tuits furiosos? Esto está más tenso que una novela de narcos en su temporada final.


