Luisa María Alcalde Luján, presidenta nacional de Morena, salió al quite para defender a Andy López Beltrán, secretario de Organización del partido e hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador. En una entrevista con Joaquín López-Dóriga en Radio Fórmula, Alcalde calificó las críticas contra López Beltrán como un juzgamiento mediático “injusto y exagerado”. Según ella, el simple hecho de ser hijo de AMLO lo pone bajo un microscopio más implacable que si fuera un político cualquiera en un reality de escándalos.
El viaje de López Beltrán a Tokio en julio pasado fue el chisme del momento en redes y medios. Pero Alcalde desestimó que haya dañado la imagen de Morena, acusando a la prensa de querer pintar el paseo como un derroche de dinero público, algo que ella niega rotundamente. “No creo que viajar allá contravenga los principios de austeridad republicana”, afirmó, insistiendo en que tanto AMLO como Claudia Sheinbaum son faros de frugalidad, aunque el hijo parezca navegar en otras aguas.
Además, defendió la trayectoria de Andy dentro de Morena, destacando que no es un novato sino un fundador con años de experiencia en las entrañas del partido. Lo describió como un pilar en la lucha contra afiliaciones simuladas y en fortalecer al Comité Ejecutivo. Vamos, un estratega político, no un improvisado con apellido famoso.
Mientras López-Dóriga subrayaba el contraste entre la austeridad legendaria de AMLO —quien no conoce hoteles de lujo ni cenas caras— y las críticas a su hijo, el debate sigue. ¿Es Andy víctima de un linchamiento mediático o simplemente un blanco fácil por su linaje? Esto está más caliente que un tamal en comal.


