¡Caos en el Capitolio! El Senado de Estados Unidos rechazó este jueves dos proyectos de ley rivales para evitar que millones de estadounidenses enfrenten un aumento brutal en sus seguros de salud. Con las subvenciones de “Obamacare” a punto de expirar, el drama entre republicanos y demócratas tiene a 24 millones de personas al borde del colapso financiero.
Estos subsidios, vitales para hogares de bajos ingresos, fueron el centro de la pelea que provocó el cierre de gobierno más largo de la historia en octubre. Sin acuerdo en el Congreso, los costos de seguros podrían duplicarse en enero, según KFF, un think tank de salud. El Urban Institute estima que 5 millones podrían perder cobertura total para 2026, con primas anuales subiendo entre 1,000 y 1,500 dólares por familia. ¡Eso es más doloroso que una factura de hospital sin seguro!
Los demócratas empujaron una extensión de tres años de los subsidios de la Ley de Cuidados Asequibles, prometida tras el “shutdown”. Aunque el líder republicano John Thune aceptó la votación, no aseguró apoyo, y su partido se opuso casi en bloque. Los republicanos ofrecieron una alternativa: reemplazar subsidios por cuentas de ahorro para gastos médicos, pero con solo 53 escaños de 100, y demócratas bloqueando, los 60 votos necesarios eran un sueño lejano. Donald Trump, mientras tanto, brilla por su ausencia en este circo.
Con la Cámara sin estrategia unificada y el reloj en contra, un compromiso bipartidista antes de fin de año parece tan probable como ganar la lotería. Chuck Schumer, líder demócrata, lo dijo claro: “Esta es una votación de vida o muerte”. ¿Seguirán jugando a la política mientras millones tiemblan? Esto está más tenso que un presupuesto familiar en rojo.


