Este jueves 11 de diciembre, Clara Brugada Molina, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, celebró con bombo y platillo que la representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. En conferencia de prensa, Brugada calificó la noticia como una de las más felices para la capital, Iztapalapa y todo México, honrando casi dos siglos de trabajo colectivo de los ocho pueblos originarios de la demarcación.
La mandataria resaltó que esta distinción reconoce una tradición de fe y organización popular que ha sabido adaptarse al tiempo, colocando a Iztapalapa en el mapa mundial de las grandes expresiones comunitarias. Diego Prieto Hernández, titular de la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad, subrayó el esfuerzo conjunto, especialmente de los pueblos y el Comité Organizador de la Semana Santa, con miles de participantes cada año. Según Prieto, esto refleja la inmensa grandeza cultural de México.
Brugada dedicó un aplauso especial a la Comisión Organizadora de Semana Santa en Iztapalapa A.C. (COSSIAC), que desde 1843 coordina la representación con más de 5 mil actores y voluntarios. David González, presidente de la organización, llamó al reconocimiento un hito histórico, nacido de una epidemia y sostenido por generaciones. Para él, es un compromiso para preservar esta tradición. La alcaldesa Raquel Ayala también celebró el mérito de los pueblos originarios.
Aprobado en la 18ª sesión del Comité Intergubernamental en Gaborone, Botsuana, este nombramiento consolida la Pasión de Cristo como una de las celebraciones más multitudinarias de América Latina. Brugada agradeció al Gobierno de México, la Secretaría de Cultura y el INAH, concluyendo que la declaratoria obliga a los tres niveles de gobierno a proteger esta joya cultural. ¿Y ahora? Iztapalapa no solo es pasión, sino orgullo mundial.


