¡Atención, millonarios del mundo! Donald Trump ha sacado de la manga su nuevo negocio: las «tarjetas doradas», un pase VIP a la residencia en EE. UU. por la módica suma de un millón de dólares, más 15,000 en gastos de trámite para que el Departamento de Seguridad Interior no se quede con las manos vacías.
Esto no es un chiste, aunque suena como uno. La Casa Blanca promete un proceso «acelerado» para que tengas tu residencia en tiempo récord, algo así como pedir una pizza con entrega express. Anunciada en febrero por el secretario de Comercio, Howard Lutnick, esta tarjeta reemplaza al visado EB-5 para inversores extranjeros. Trump, desde su púlpito digital en Truth Social, lo vendió como “un camino directo a la ciudadanía para personas calificadas y verificadas”. La web para aplicar abre a las 17:00 horas, así que prepara tu billetera y tu mejor sonrisa.
Pero espera, hay más. Si el oro no es lo tuyo, Trump ya cocina la “tarjeta platino”. Por solo cinco millones de dólares, podrás pasar hasta 270 días en EE. UU. sin pagar impuestos sobre ingresos extranjeros. Es como un Airbnb fiscal de lujo, pero con estrellas y barras de fondo.
Critics dicen que esto huele a subasta de pasaportes, pero Trump lo ve como el trato del siglo. ¿Un millón por el sueño americano? Suena a ganga si lo comparas con el precio de un yate. Así que, ¿listo para comprar tu entrada al club más exclusivo? Esto es más surrealista que un reality show del propio Trump.


