¡Cambio de guardia en el Caribe! El teniente general Evan L. Pettus asumió este viernes el liderazgo del Comando Sur de Estados Unidos, con jurisdicción sobre América Latina y el Caribe, en una ceremonia en Doral, cerca de Miami. “Me honra asumir este cargo”, dijo Pettus, quien hasta ahora comandaba las fuerzas aéreas del Comando Sur.
Pettus reemplaza al almirante Alvin “Bull” Holsey, quien se retiró tras 37 años de servicio. Holsey, que anunció su salida en octubre, habría mostrado preocupación por los ataques contra presuntas narcolanchas, según medios estadounidenses, aunque ni él ni Pete Hegseth, jefe del Pentágono, han explicado públicamente su retiro. Ahora, Pettus supervisará un despliegue militar que parece sacado de una película de acción, con miles de soldados, el mayor portaaviones del mundo y una flota de buques de guerra en el Caribe, todo bajo el pretexto de combatir el narcotráfico.
Desde septiembre, Washington ha lanzado una operación contra supuestas narcolanchas en el Caribe y el Pacífico, dejando al menos 87 muertos. Sin embargo, la cercanía de este despliegue a Venezuela, con las mayores reservas de petróleo del planeta, levanta cejas. Nicolás Maduro acusa a Donald Trump de querer derrocarlo, mientras EE. UU. y gran parte del mundo señalan a Maduro por fraude electoral el año pasado en un país sumido en crisis económica y política.
Pettus promete “impacto duradero” trabajando con socios regionales. ¿Será esto una cruzada antidrogas o una jugada geopolítica más grande? Esto huele más sospechoso que un cargamento sin declarar en alta mar. Por ahora, el Caribe sigue siendo un tablero de ajedrez con portaaviones como peones.


