Claudia Sheinbaum soltó la bomba en su mañanera del 15 de diciembre: tuvo una llamada con el papa León XVI el pasado 12, justo en la celebración de la Virgen de Guadalupe. La charla, cargada de simbolismo, abre la puerta a una posible visita del pontífice a México, aunque no hay fecha en el horizonte. ¿Esperanza o solo un gesto navideño?
La presidenta contó que la conversación, ocurrida en el marco de la fecha más guadalupana del año, fue de lo más amable. El Papa mandó “muchos saludos al pueblo de México” y mostró interés genuino por pisar tierras aztecas. Sin embargo, Sheinbaum frenó el hype: no hay agenda, ni calendario, ni nada concreto. Todo queda en un “ya veremos” que suena más a deseo que a plan. La expectativa ya está por las nubes, tanto entre devotos como en redes sociales, porque una visita papal no solo mueve almas, sino también multitudes.
Además de los buenos deseos, tocaron temas prácticos. Sheinbaum destacó que hablaron de fortalecer la colaboración entre el gobierno y la Iglesia católica, especialmente con programas como “Sí al desarme, sí a la paz”, que busca bajar la violencia y sembrar convivencia. Aunque no dio detalles jugosos, dejó caer que al Papa le interesa visitar la Basílica de Guadalupe, el corazón espiritual de América Latina.
Por ahora, todo es especulación y buenos sentimientos. ¿Vendrá León XVI a bendecirnos en persona o se quedará en una videollamada guadalupana? Mientras no haya fecha, solo nos queda rezar por un milagro logístico. Eso sí, la charla ya puso a más de uno a sacar el rosario y la agenda.


