¡Aventura de piratas en el siglo XXI! La policía griega, en un operativo digno de película de acción, detuvo a cinco presuntos miembros de una red internacional que traficaba siete toneladas de cocaína desde Venezuela a Europa. El cargamento viajaba escondido en un pesquero griego, como si fuera un inocente barco de sardinas.
Las detenciones se realizaron en varios puntos de Grecia, tras una investigación conjunta con la DEA estadounidense. Entre los capturados está el supuesto cabecilla, quien probablemente no esperaba que su plan se hundiera tan rápido. El barco zarpó desde un pequeño puerto en Tesalónica, al norte de Grecia, rumbo a América Latina, donde los investigadores creen que cargó la droga en las costas venezolanas. Su destino final sigue siendo un misterio, pero seguro no era una fiesta de té.
La trama se pone más internacional: otras cinco personas a bordo fueron atrapadas por autoridades francesas, y el barco, escoltado por la Marina francesa a través del Atlántico, será llevado a un puerto galo. Grecia también investiga al dueño del pesquero, un tipo con antecedentes en delitos de drogas que parece no aprender la lección. Europa, convertida en un imán para la cocaína, ha visto a Grecia reforzar su lucha contra el narcotráfico, y este caso es prueba de que no están jugando.
¿Siete toneladas de cocaína navegando como si nada? Esto suena más a un guion de Hollywood que a una operación real. Mientras el barco llega a Francia, nos quedamos con la duda: ¿quién iba a recibir este “regalito” navideño? ¡Que siga el drama marítimo!


