¡Examen final de terror en Providence! Un hombre armado irrumpió el sábado en un edificio de la Universidad de Brown, en Rhode Island, desatando un tiroteo que dejó dos muertos y nueve heridos mientras los estudiantes presentaban exámenes. La policía detuvo a un sospechoso ayer, tras horas de búsqueda y una orden de confinamiento que mantuvo al campus en vilo.
De los heridos, uno está crítico, siete estables y uno ya fue dado de alta, según autoridades. Joseph Oduro, asistente docente presente en el aula, relató el horror a CNN: el tirador entró por detrás, apuntó, gritó algo incomprensible y abrió fuego. “Miré a mis alumnos, les hice un gesto para que se movieran al frente y me agaché”, contó. Nadie entendió qué dijo el atacante, pero las balas hablaron por él. La policía difundió un video de 10 segundos donde se ve al sospechoso, vestido de oscuro, huyendo a paso rápido por una calle desierta tras el ataque en la planta baja.
El campus quedó paralizado, con estudiantes refugiados durante horas, atrapados entre el miedo y la incredulidad. Smiley, una voz oficial, describió la escena como “impactante y tremendamente triste” en CNN, destacando el trauma de los jóvenes que conocían a las víctimas. El ambiente en Brown, conocido por su prestigio académico, se transformó en un guion de pesadilla.
¿Un grito de furia o un acto sin sentido? Este tiroteo ha sacudido a Providence, dejando más preguntas que respuestas. Mientras la universidad intenta sanar, el eco de los disparos sigue resonando en los pasillos. ¿Cómo se recupera un campus de un examen tan letal?


