¡Brasil arde con furia carnavalera! Miles de personas tomaron las calles este domingo en ciudades como Brasilia, Río de Janeiro y São Paulo para protestar contra una ley que recorta drásticamente la condena de 27 años del expresidente Jair Bolsonaro por golpismo. La iniciativa, aprobada por la cámara baja el miércoles gracias a la mayoría conservadora, podría dejarlo en libertad condicional en apenas dos años si el Senado la ratifica este miércoles.
Convocadas por movimientos sociales y la izquierda, las marchas fueron un espectáculo de indignación. En Copacabana, el legendario Caetano Veloso lideró una “protesta musical” con figuras como Gilberto Gil y Chico Buarque, mientras vendedores ofrecían camisetas con tobilleras electrónicas y frases como “Amnistía y una mierda”. En Brasilia, una marea humana marchó al Congreso con pancartas de “Sin amnistía” y “Congreso, enemigo del pueblo”. En São Paulo, la avenida Paulista se llenó con un muñeco gigante de Bolsonaro, como si fuera el villano de un desfile.
Bolsonaro, declarado culpable por el Tribunal Supremo de planear un golpe para impedir la asunción de Lula da Silva en 2022, incluida una conspiración para asesinar al presidente, al vicepresidente Alckmin y al juez Moraes, purga su pena en una celda VIP con aire acondicionado y frigobar en Brasilia. Antes intentó quemar su tobillera electrónica con un soldador, lo que le valió el traslado por riesgo de fuga.
¿Libertad en dos años? “¡No podemos sacarlo!”, gritó Viviane Anjos, una agrónoma de 40 años, a AFP. Con el Senado en la mira y protestas contra el Marco Temporal indígena, Brasil parece un circo político. ¿Ganará la calle o el Congreso? ¡Que siga la samba de la resistencia!


