¡Honduras está que arde! La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Ana Paola Hall, denunció este lunes que protestas afuera de su centro logístico tienen paralizado el escrutinio especial de las elecciones del 30 de noviembre. Entre retrasos y acusaciones de fraude, esto parece un circo sin payasos, pero con mucha tensión.
El conteo especial, que debía arrancar la semana pasada tras dos semanas de fallos técnicos y un sitio web más inestable que una relación tóxica, sigue en pausa. Hall, desesperada, pidió ayuda al jefe del Estado Mayor Conjunto para custodiar el lugar, mientras manifestantes del partido oficialista LIBRE bloquean la entrada como si fuera el Black Friday. En X, Hall advirtió que la democracia está en riesgo y lanzó un grito al mundo: “¡La historia juzga sin piedad!”. Con 2,792 actas inconsistentes, que representan el 14.5% del total y cientos de miles de votos, el resultado podría dar un giro más loco que un plot twist de Hollywood.
Por ahora, Nasry Asfura del Partido Nacional lidera con 40.54%, apenas 43,000 votos por delante de Salvador Nasralla del Partido Liberal, con 39.19%. Más atrás, Rixi Moncada de LIBRE se queda con un triste 19.29%. Ambos punteros juran que ganaron, mientras Nasralla grita irregularidades y Xiomara Castro, presidenta saliente, acusa un “golpe electoral” con dedito apuntando a Donald Trump por “interferencia”. La OEA y la UE no ven fraude sistemático, aunque critican los retrasos. EE. UU. observa con lupa, listo para actuar más rápido que un meme viral.
Esto no es un conteo, es un reality show. ¿Habrá ganador antes del 30 de diciembre o seguiremos con este culebrón? Honduras, respira hondo, que la telenovela apenas empieza.


