En un episodio que parece sacado de una película de acción de bajo presupuesto, una boutique de vestidos de bodas y XV años en el centro de Cuautla, Morelos, fue atacada con bombas molotov durante la madrugada del domingo. Sujetos desconocidos lanzaron al menos dos artefactos incendiarios contra la fachada en la calle Ingeniero Ramírez, desatando un incendio que puso a todos en modo emergencia.
El Heroico Cuerpo de Bomberos de Cuautla recibió el reporte a las 05:00 horas y, al llegar, encontró el negocio cerrado pero en llamas. Tras un esfuerzo que merece aplausos, lograron apagar el fuego antes de que se extendiera a los locales vecinos. Por suerte, no hubo heridos, ya que no había nadie dentro, pero los daños materiales fueron tan graves que los peritos ya están jugando a los detectives para armar la carpeta de investigación. La Fiscalía General del Estado analiza el caso bajo la hipótesis de extorsión y cobro de derecho de piso, un clásico en la zona.
El secretario de Seguridad, Miguel Ángel Urrutia Lozano, confirmó que los operativos en la región oriente, especialmente en Cuautla, serán permanentes tras esta y otras agresiones recientes, como una llanta incendiada frente a otro comercio el lunes. Aunque no hay detenidos ni un grupo delictivo identificado, Urrutia insiste en que reforzarán la seguridad y coordinarán con transportistas y taxistas, también víctimas de amenazas. Comerciantes locales murmuran que el ataque podría estar ligado a pagos ilegales exigidos por la delincuencia organizada.
Según el SESNSP, Cuautla lidera la extorsión nacional con 49.7 casos por cada 100 mil habitantes entre enero y mayo de 2025. “Morelos Rinde Cuentas” lo señala como foco rojo por violencia y ataques a comercios. ¿Será que los criminales quieren convertir Cuautla en un set de filmación permanente o solo están subiendo la temperatura de las extorsiones?


