¡Agárrense, que la telenovela electoral mexicana tiene nuevo guion! Ricardo Monreal, el mandamás de la Junta de Coordinación Política en la Cámara de Diputados, salió a calmar las aguas revueltas y confirmó que la reforma electoral, esa joyita que Claudia Sheinbaum mencionó en Palacio Nacional, no verá la luz hasta febrero de 2026. Nada de prisas, ni de episodios extraordinarios en enero.
Monreal, con la calma de quien sabe que el café mañanero no se enfría por un chisme, aclaró que aunque la iniciativa de la presidenta Sheinbaum llegara a mediados de enero, no hay chance de meterla en un periodo extraordinario. “Nos vamos a tomar nuestro tiempo, como buen mezcal reposado”, parece decir. El plan es esperar al próximo periodo ordinario de sesiones para empezar a desmenuzarla en comisiones. Porque, seamos sinceros, ¿quién quiere discutir algo tan serio cuando aún quedan tamales de la rosca de reyes por digerir?
Mientras tanto, el Congreso parece un reality show donde todos especulan sobre fechas, pero nadie tiene el guion final. ¿Llegará la propuesta en diciembre? ¿Se quedará en el cajón hasta después del carnaval? Monreal solo sonríe y asiente a lo dicho por Sheinbaum, como el amigo que sabe que la fiesta no empieza hasta que él llega.
Así que, queridos votantes, guarden sus pancartas y memes de protesta por ahora. La reforma electoral no será el drama navideño que esperábamos. Tendremos que esperar hasta 2026 para ver si este culebrón legislativo termina en boda o en pleito de vecindad. Paciencia, que el show apenas calienta motores.


