Si creías que Tenochtitlan era solo un montón de ruinas cool, piénsalo de nuevo. La exposición “Tenochtitlan, origen y vocación de una ciudad” en el Museo Templo Mayor, organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), te volará la cabeza con 65 piezas que parecen sacadas de un videojuego épico. Entre ellas, una réplica de la figurilla de Huitzilopochtli, impresa en 3D porque el original está de vacaciones en el Musée du Quai Branly-Jacques Chirac de Francia.
La muestra, que incluye joyas como la escultura de un guerrero águila de arcilla y el Águila Cuauhxicalli de roca volcánica, encontrada en 1985 en la Casa del Marqués del Apartado, recorre la historia mexica desde la migración de Aztlan hasta hoy. Dividida en diez ejes temáticos, desentraña cómo los habitantes de Tenochtitlan construyeron su mito y política, básicamente diciendo: “Somos el centro del universo, ¿y qué?”. Piezas del Museo Nacional de Antropología, el Museo Nacional de Historia y otros acervos nacionales y comunitarios completan este rompecabezas histórico.
La curaduría es un dream team con cracks como Eduardo Matos Moctezuma y directores de museos clave como Patricia Ledesma Bouchan. En la inauguración, José Luis Perea González, del INAH, soltó que Tenochtitlan, con 700 años de historia, no solo cambió la cuenca de México, sino que redefinió cómo una civilización se veía en el cosmos. También habrá un catálogo con 16 artículos, cortesía de El Colegio Nacional.
¿Quieres un viaje al pasado sin máquina del tiempo? Visita la expo en Seminario 8, Centro Histórico, hasta marzo de 2026, de martes a domingo, 9:00 a 17:00. Eso sí, saca boleto o te quedas fuera del eje del mundo.


