¡Cinco años y contando! El asesinato del exgobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval Díaz, sigue siendo el misterio más grande desde quién se comió el último tamal en la oficina. Ocurrido el 18 de diciembre de 2020 en el restaurante-bar Distrito 5 de Puerto Vallarta, el caso permanece abierto, con más preguntas que un examen sorpresa, según admitió el fiscal estatal Salvador González de los Santos.
Sandoval, quien gobernó de 2013 a 2018, fue atacado a traición con un disparo por la espalda en los sanitarios del bar, falleciendo horas después en un hospital. Las cámaras captaron a los culpables, pero estos huyeron tras un tiroteo con los escoltas y un grupo armado que los esperaba afuera. Hoy, la fiscalía busca a dos sospechosos: un hombre apodado “NN” y una mujer vista en los videos de seguridad. El fiscal insiste en que las líneas de investigación están más vivas que un meme viral, pero no suelta detalles jugosos.
Inicialmente, 13 trabajadores del bar fueron detenidos por limpiar la escena bajo órdenes del gerente José Manuel Sánchez Cruz, alias “Manu Vaquita”. Sin embargo, todos quedaron libres, el último en enero de 2023, dejando la investigación más tambaleante que un castillo de naipes. Aunque en 2021 el entonces gobernador Enrique Alfaro juró que el caso estaba “resuelto”, no hay sentencias. Solo Moisés González Anguiano, “El Moy”, ligado al CJNG, fue condenado en 2024 a 13 años por otros delitos, no por el homicidio.
Mientras Jalisco sigue este culebrón, los autores materiales están más perdidos que calcetín en lavadora. ¿Justicia o novela interminable? La impunidad en este caso tiene más capítulos que una saga de Netflix.


