Clara Brugada Molina, jefa de gobierno de la Ciudad de México, anunció que se destinaron 480 millones de pesos para reparar los daños a víctimas directas e indirectas de la explosión de una pipa de gas el 10 de septiembre en el Puente de la Concordia, Iztapalapa. Un monto que suena a jackpot, pero que busca sanar heridas muy reales.
Este dineral forma parte de 143 acuerdos reparatorios firmados con las víctimas. Brugada destacó que el 90% ya fue pagado a las familias afectadas, y el resto está en camino. “Es una cifra histórica, cubierta por la empresa responsable”, aseguró, mientras Bertha María Alcalde Luján, Fiscal General de Justicia, aclaró que los montos por víctima son confidenciales por seguridad. Sin embargo, confirmó que son récord comparados con otros desastres. No es un consuelo, pero al menos no escatimaron en ceros.
Brugada subrayó que las víctimas han sido acompañadas desde el primer momento. El gobierno capitalino entregó 40 mil pesos por cabeza en dos tandas, un salvavidas inmediato para familias que, en muchos casos, perdieron a su sostén o enfrentan hospitalizaciones críticas. La empatía no repara todo, pero al menos da un respiro.
La investigación, según Alcalde, involucró 16 especialidades forenses y más de 270 dictámenes, analizando desde la pipa hasta la topografía del lugar. La causa: la pipa perdió el control en una curva, chocó contra los muros, el tanque se rompió y el gas se fugó, desatando un infierno. Mientras las autoridades siguen desentrañando responsabilidades, Brugada promete mantener a todos informados. ¿Justicia o solo un parche millonario? Iztapalapa espera respuestas, no solo cheques.


