En un operativo que parece sacado de una película de acción de bajo presupuesto, autoridades federales y estatales detuvieron a Francisco “N” en Chilpancingo, Guerrero. Este sujeto es el presunto cerebro detrás del asesinato de Raymundo Cabrera Díaz, Coordinador Regional del programa IMSS-Bienestar en Tlacotepec, quien fue acribillado el 21 de diciembre de 2025.
El ataque ocurrió en la colonia Villas del Parador, donde Cabrera Díaz circulaba en su vehículo y fue interceptado por hombres armados. Los agresores descargaron una lluvia de balas, dejando el auto del funcionario como un colador y a él, lamentablemente, sin vida en el lugar. Policías y paramédicos llegaron tras el reporte de detonaciones, pero solo pudieron confirmar lo obvio. La zona fue acordonada mientras la Fiscalía de Guerrero abría una carpeta de investigación, apuntando a posibles vínculos con grupos criminales que operan en la región.
Francisco “N” no solo está acusado de este crimen, sino que también tenía una orden de aprehensión por otro homicidio, el de Esther “N”. Vamos, que este tipo parece coleccionar cargos como si fueran estampitas. Aunque fue capturado, el móvil del asesinato de Cabrera Díaz sigue siendo un misterio más grande que el final de una serie cancelada.
Este caso no es un hecho aislado. Guerrero está en plena guerra de territorios entre grupos delictivos, y los trabajadores de salud, como Cabrera Díaz, están en la línea de fuego. Médicos y funcionarios han pedido más seguridad, mientras el IMSS-Bienestar lamenta la pérdida. ¿Lograrán las autoridades poner orden? Por ahora, Chilpancingo parece más un campo de batalla que una capital estatal.


