En un giro digno de una serie de Netflix, el diputado independiente Carlos Alejandro Bautista Tafolla, del “Movimiento del Sombrero”, anunció desde San Diego, California, que rogará a las autoridades gringas que se unan a la investigación del asesinato del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo, ocurrido el 1 de noviembre de 2025. ¿Qué pedirá? ¿Un dron de la CIA o solo un café con el FBI? No lo sabemos, pero promete no descansar hasta hallar a los culpables.
Bautista Tafolla, empresario y legislador, soltó su cruzada en redes sociales, jurando agotar todas las vías para evitar que el caso quede más frío que un helado en el Ártico. Su estadía en EE. UU., dice, es por “seguridad y logística”, dejando que sus 23 escoltas pasen las fiestas decembrinas con sus familias. Porque, claro, ¿quién necesita seguridad en México cuando puedes tomarte un hot dog en California mientras planeas justicia internacional?
El crimen de Manzo ocurrió en pleno Festival de Velas, en la plaza principal de Uruapan, frente a ciudadanos y autoridades. Un balazo en medio de la fiesta dejó a Michoacán temblando más que en un sismo de 7 grados. Desde entonces, el caso es un hervidero político, con exigencias de avances y castigos a los responsables, sean pistoleros o cerebritos detrás del atentado.
Mientras tanto, la alcaldesa Grecia Quiroz, viuda de Manzo, inauguró una farmacia gratuita en San Andrés Coru el 20 de diciembre, junto a la diputada Lupita Arias, continuando el legado de su esposo. Entre lágrimas y promesas, Quiroz también denunció extorsiones de fuerzas federales del Plan Michoacán. ¿Justicia o circo? Esto parece más enredado que un culebrón de las 8.


