¡Sorpresa navideña! Una tormenta invernal ha decidido arruinar los planes de viaje de miles en Estados Unidos, cancelando más de 1,000 vuelos este viernes en plena fiebre festiva. Mientras tanto, Nueva York se prepara para un manto blanco de hasta 25 centímetros de nieve, con temperaturas tan gélidas que hasta los renos de Santa pedirían asilo.
El caos aéreo es digno de una comedia de enredos: 1,364 vuelos cancelados y 4,267 retrasados hasta las 18:30 GMT, según FlightAware. Los aeropuertos de Nueva York y Chicago son los más golpeados, con 785 cancelaciones solo en el área neoyorquina. Parece que las maletas tendrán que esperar bajo el árbol, mientras los pasajeros juegan a “adivina si llego a casa” en las salas de espera. El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) no ayuda con su pronóstico de nevadas en los Grandes Lagos, y la tormenta promete un tour por el noreste como un villancico que no para de sonar.
En la Gran Manzana, el alcalde Eric Adams ha sacado la artillería pesada: equipos municipales despejan carreteras y una advertencia de tormenta invernal resuena como sermón de fin de año. “Eviten conducir y reserven tiempo extra para el transporte público”, pidió Adams, aunque seguro muchos ya están soñando con trineos motorizados.
Mientras el frío muerde como un ex enojado, esta tormenta nos recuerda que la naturaleza no respeta ni Navidad ni itinerarios. ¿Llegarás a tiempo para el pavo? Solo si logras esquivar este temporal más épico que una película de desastres. ¡Abrígate y cruza los dedos!


