La noche del 21 de diciembre de 2025, la Zona Rosa de la Ciudad de México se tiñó de drama más oscuro que un café sin azúcar. Óscar Noé Medina González, alias “El Panu”, fue asesinado en el restaurante “Luau” de la calle Niza, alcaldía Cuauhtémoc. A las 20:00 horas, dos pistoleros entraron como si fueran críticos gastronómicos armados, dispararon directo al blanco y huyeron sin pedir la cuenta.
Paramédicos confirmaron que “El Panu” ya no tenía signos vitales al llegar, y milagrosamente, nadie más salió herido. Esto refuerza la teoría de la Fiscalía General de Justicia de la CDMX (FGJCDMX) de que fue un ataque quirúrgico, más preciso que un cirujano con cafeína. Los peritos recogieron 27 casquillos percutidos en la escena, todos disparados a corta distancia, como si los agresores quisieran asegurarse de no fallar ni un tiro en esta macabra lotería.
La FGJCDMX mantiene el caso bajo llave, sin soltar detalles jugosos como el calibre de las armas o coincidencias balísticas, porque la investigación sigue caliente. Apenas unos días después, en plena fiebre navideña, confirmaron la identidad de la víctima, quien estaba en el radar federal por supuestos nexos con la delincuencia organizada. “El Panu” era considerado un pez gordo de Los Chapitos, facción del Cártel de Sinaloa, operando en el norte, pero esa noche cenaba sin escoltas ni protección, como si fuera un turista más.
Por ahora, no hay detenidos ni un móvil claro, aunque la fiscalía, en coordinación con autoridades federales, promete que los indicios de la escena serán la clave. ¿Venganza, ajuste de cuentas o simplemente un mal día para pedir sushi? Este caso tiene más misterio que un episodio de true crime en streaming.


