¡Escándalo en Seúl! La Fiscalía surcoreana acusó este lunes a Kim Keon Hee, ex primera dama y esposa del expresidente Yoon Suk Yeol, de meterse en asuntos de Estado como si fuera la protagonista de un drama de intriga. Tras 180 días de investigación, el fiscal especial adjunto Kim Hyoung Kun soltó la bomba: Kim habría actuado “entre bambalinas” en un trío de fechorías que, según él, merecen un capítulo en los libros de historia, como reporta la agencia Yonhap.
Primero, se le acusa de favorecer a la exdiputada Kim Young Sun del Partido del Poder Popular (PPP) en las elecciones parlamentarias de 2022, a cambio de encuestas que inflaran la imagen de Yoon en las presidenciales. Segundo, de manipular el precio de acciones de Deutsch Motors. Y tercero, de recibir regalitos de la Iglesia de la Unificación, alias Secta Moon. Como si fuera poco, la semana pasada también la señalaron por aceptar obsequios de cientos de miles de dólares —incluido un collar de más de 69,000 dólares— a cambio de favores políticos y puestos en la administración.
Kim lleva detenida desde agosto en Seúl, mientras la investigación ha salpicado a decenas, incluido Yoon, quien enfrenta otro caso por intentar imponer la ley marcial en diciembre de 2024. Aunque los fiscales dicen no tener pruebas suficientes contra él por los regalos, consideran sus excusas tan creíbles como un vendedor de cremas milagrosas.
¿Es esto el fin de una carrera política o solo el primer episodio de una saga de corrupción? En Corea del Sur, la política parece más enredada que un guion de K-drama. A esperar el próximo giro.


