¡Cita caliente en Florida! Donald Trump se reúne este lunes con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en Mar-a-Lago, buscando desatascar el cese del fuego en Gaza mientras las tensiones regionales con Hezbolá en Líbano e Irán siguen subiendo como la espuma. Aunque la Casa Blanca no ha confirmado oficialmente el encuentro, Netanyahu reveló que fue invitado por Trump para discutir la segunda fase del alto el fuego y la situación de seguridad en Líbano, además de las amenazas iraníes.
Washington está empujando un plan ambicioso: retirada de Israel de Gaza, desarme de Hamás y un gobierno de transición con tecnócratas palestinos, seguido de una fuerza de seguridad internacional respaldada por la ONU. La idea es que esto arranque ya, pero el camino está lleno de espinas. Israel y Hamás se señalan mutuamente por violar el acuerdo, con Hamás aferrándose a sus armas y controlando zonas del enclave. Israel amenaza con volver a la acción militar si no hay desarme. Aunque los combates bajaron desde octubre, no han parado: ataques israelíes han dejado más de 400 palestinos muertos, la mayoría civiles, según autoridades de Gaza, mientras militantes palestinos han matado a tres soldados israelíes.
En Líbano, el alto el fuego de noviembre de 2024 también tambalea. Israel critica el lento e incompleto desarme de Hezbolá y mantiene ataques casi diarios. ¿Lograrán Trump y Netanyahu avanzar en Gaza o se desviarán hacia un nuevo round contra Irán?
Por ahora, Mar-a-Lago será el escenario de un juego de ajedrez geopolítico. ¿Habrá jaque mate a la paz o solo más movimientos evasivos? La región contiene el aliento.


