Si creías que el mundo del narco era solo balas y rutas, piénsalo de nuevo. Según el periodista José Luis Montenegro, autor de *Los Chapitos: Radiografía criminal de los herederos del cártel de Sinaloa*, la reciente ola de detenciones y asesinatos en el círculo de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, líder de Los Chapitos, no es solo presión de rivales o autoridades. Al parecer, el propio hijo de “El Chapo” habría entregado a su suegro Mario Lindoro Elenes, su cuñado Mario Alfredo Lindoro Navidad y su jefe de seguridad Óscar Noé Medina González, “El Panu”, por traiciones internas.
En entrevista con *Aristegui Noticias*, Montenegro revela que Iván Archivaldo perdió la confianza en ellos tras filtraciones de imágenes con su esposa e hijo que se viralizaron en redes. La traición fue tan grave que “El Panu” se escondió dos semanas en la Ciudad de México por miedo a represalias. Según el periodista, Guzmán Salazar habría ordenado su entrega a las autoridades como purga interna, un movimiento más frío que un invierno en la sierra.
Esto ocurre mientras el crimen organizado en México se reacomoda. Montenegro destaca una alianza de conveniencia entre Los Chapitos y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), compartiendo rutas y logística. El CJNG, liderado por “El Mencho”, ha insertado figuras clave como “El Jardinero” y “El Plumas” en la estructura de Los Chapitos, expandiéndose en territorios sinaloenses mientras estos ganan protección en plazas estratégicas.
El periodista advierte que el Cártel de Sinaloa, como lo conocemos, podría desaparecer, dando paso a fusiones y nuevas estructuras. Entre traiciones, alianzas con rivales históricos y una carrera por acuerdos con EE. UU., el narco mexicano parece más un tablero de ajedrez que un simple campo de batalla. ¿Captura de alto perfil en 2026? Montenegro dice que no sería sorpresa.


