¡Operación selva urbana! En Guadalajara, la Profepa y la FGR se pusieron las pilas y rescataron a dos monos araña y seis aves de manos de dueños que parecen sacados de un reality de “Mi mascota exótica”. Los operativos, realizados el 21 y 22 de diciembre, destaparon un zoológico ilegal en la zona metropolitana.
En la primera redada, pillaron a un tipo paseando un mono araña como si fuera su perrito de compañía. Aunque el primate tenía microchip, el dueño no mostró ni un triste papel que probara su legalidad, ni un plan de manejo que asegurara trato digno. Al día siguiente, otro caso: un sujeto tenía un bebé mono araña de dos a tres meses y un coro de aves exóticas, incluyendo dos loros corona lila, tres loros cachetes amarillos y una guacamaya verde. ¿Documentación? Cero. ¿Condiciones? Peores que un hostal de mala muerte: lesiones, estrés, desnutrición y deshidratación. La cría de mono, separada de su madre, estaba más vulnerable que un niño perdido en un centro comercial.
Todas estas especies están protegidas por la NOM-059-SEMARNAT-2010 y la CITES, lo que significa que no son mascotas de Instagram. Los implicados fueron detenidos por delitos contra la biodiversidad, mientras Profepa y FGR arman las carpetas de investigación con dictámenes periciales. La Profepa recordó que sacar, vender o tener estos animales sin permiso es delito federal.
Así que, mientras estos animales buscan volver a su hábitat natural, queda claro que el verdadero peligro no son las fieras, sino los humanos que creen que un mono queda bien en el sillón de la sala.


