¡Se acabó el culebrón tropical! José Raúl Mulino, presidente de Panamá, anunció este viernes que la crisis con Estados Unidos ha quedado atrás, tras las amenazas de Donald Trump en 2025 de recuperar el Canal de Panamá por supuestamente estar bajo control chino a través de Hutchison Holdings, empresa hongkonesa que opera dos puertos clave.
Desde que asumió su mandato hace un año, Trump presionó a Panamá como si fuera un reality de eliminación, alegando que Pekín domina la ruta marítima vía Hutchison, con concesiones en el Pacífico y Atlántico. El republicano incluso exigió que sus buques pasaran gratis, como si el Canal fuera un peaje de barrio, aunque los tratados bilaterales lo prohíben. Panamá, aliado de Washington, sudó frío con estas declaraciones.
En su discurso de inicio de año ante la Asamblea Nacional, Mulino celebró que, con “pulso y tiempo”, la relación bilateral se reparó. “El Canal sigue siendo panameño y lo será siempre”, afirmó, destacando una nueva etapa de respeto y colaboración. Actualmente, Panamá apoya “activamente” a EE. UU. en la lucha contra el crimen internacional, con ejercicios militares conjuntos ya realizados y más en agenda, como si fueran ensayos para una secuela de *Top Gun*.
Además, Hutchison acordó vender las terminales portuarias a un grupo liderado por la estadounidense BlackRock, aunque el trato no está cerrado. Mulino desestimó las “declaraciones rimbombantes” de sus críticos, dejando atrás los malos augurios. ¿Fin del drama? Parece que Panamá mantiene el control, aunque con tropas gringas haciendo flexiones en su patio trasero. Esto sigue oliendo a telenovela geopolítica.


