¡Drama en Washington! Donald Trump soltó este martes una bomba en un retiro de legisladores republicanos en la Cámara de Representantes: si no ganan las elecciones de mitad de mandato en noviembre, los demócratas vendrán por él con un juicio político. «Tienen que ganar, porque si no, encontrarán una razón para acusarme», afirmó en el Kennedy Center, ahora rebautizado con un guiño a su nombre.
Trump urgió a su tropa a unirse como si fueran un equipo de rugby en temas candentes como política de género, salud y reformas electorales. Les pidió vender sus ideas a un público más enojado por el costo de vida que por un spoiler de su serie favorita. Con todos los escaños de la Cámara y un tercio del Senado en juego, su agenda pende de un hilo. Aunque predijo una victoria épica, también se quejó de la maldición histórica: los partidos presidenciales suelen perder en estas elecciones. «¿Qué demonios pasa con la mente de la gente?», lanzó, como si estuviera en un monólogo de stand-up.
Los republicanos le han dado a Trump un cheque en blanco en temas de gasto y más, pero empiezan a mostrar rebeldía. Esta semana, la Cámara podría anular un veto suyo sobre proyectos de agua en Colorado y Utah, aunque lograr los dos tercios necesarios parece tan difícil como encontrar wifi en el desierto. Recordemos que Trump ya enfrentó dos juicios políticos entre 2017 y 2021 por supuestos abusos de poder con Ucrania y los disturbios del Capitolio, pero el Senado republicano lo absolvió ambas veces.
¿Lograrán los republicanos mantener el fuerte o Trump tendrá que prepararse para otro round en el ring político? Esto está más tenso que un final de temporada. ¡Que empiece la campaña!


