Abelina López Rodríguez, alcaldesa de Acapulco, está en el ojo del huracán por un collar de Van Cleef & Arpels valuado en 227 mil pesos. La Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción de Guerrero abrió una carpeta de investigación por presunto cohecho, y esto se pone más jugoso que un chisme de vecindad.
La denuncia, presentada por Ramiro Solorio Almazán, excandidato a la alcaldía, apunta que ningún servidor público debería aceptar regalos tan caros como si fueran dulces en Halloween. Según el Código Penal de Guerrero, recibir dádivas relacionadas con funciones públicas puede costar de seis a 16 años de prisión y multas que harían llorar a cualquier billetera. La carpeta de investigación, con un número más largo que un recibo de supermercado, ya está en marcha, y hasta pidieron al Instituto Electoral documentos que confirmen el cargo de López Rodríguez.
El escándalo estalló cuando la alcaldesa lució el collar en una sesión de Cabildo, desatando una tormenta en redes sociales. Su defensa fue épica: dijo que no tiene la culpa de que “un pueblo que la ama” le regale cosas, y que no va a rechazar tanto cariño. ¿Amor del pueblo o joya sospechosa? Dos testigos y el denunciante ya declararon ante la Fiscalía, mientras las autoridades buscan más pistas.
Por ahora, el caso sigue abierto como una novela de intriga. ¿Será este collar un símbolo de afecto popular o un boleto directo a problemas legales? Acapulco no solo tiene playas doradas, sino también dramas que brillan más que cualquier joya. ¡A seguir el culebrón!


