Rusia ha sacado la artillería naval para proteger un petrolero viejo y vacío que esquiva el bloqueo estadounidense cerca de Venezuela, según informó este martes el Wall Street Journal, citando a un funcionario de EE. UU. El buque, antes conocido como Bella 1 y ahora rebautizado como “Marinera”, lleva desde diciembre huyendo de la Guardia Costera estadounidense, que intenta confiscarlo por violar las sanciones de Washington a envíos de petróleo venezolano. Un submarino y otros buques rusos lo escoltan como si fuera un VIP en alta mar.
El Journal, apoyado en tres funcionarios más, señaló que Rusia pidió a EE. UU. dejar de perseguir el barco, mientras el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso expresó “preocupación” por la situación, según la agencia RIA. La Casa Blanca y la Guardia Costera no comentaron al respecto. El Comando Sur de EE. UU., sin mencionar el informe, afirmó en X estar listo para apoyar contra buques sancionados en la región. El petrolero, ahora bajo registro ruso, navega a 300 millas al sur de Islandia rumbo al mar del Norte, según datos AIS.
Esto coincide con el anuncio de Donald Trump de un plan para refinar y vender hasta 50 millones de barriles de petróleo venezolano varados por el bloqueo, tras la captura de Nicolás Maduro el fin de semana pasado en una incursión estadounidense. Parece que la Casa Blanca coordina con el gobierno venezolano mientras Rusia juega al protector marítimo.
¿Un submarino ruso contra guardacostas gringos? Esto parece más un thriller de espías que una operación petrolera. ¿Próximo destino del “Marinera”? Tal vez una base secreta o simplemente más vueltas por el Atlántico.


