Donald Trump ha sacado la billetera más grande que un magnate en un casino de Las Vegas. El presidente quiere inflar el presupuesto de defensa de EE. UU. a 1.5 billones de dólares para 2027, un aumento del 50%. ¿La razón? Vivimos en “tiempos problemáticos y peligrosos”, según soltó en Truth Social.
El magnate asegura que este dineral, financiado por los jugosos aranceles que ha impuesto desde su regreso a la Casa Blanca, convertirá al ejército en un “Ejército Soñado”. ¿Qué significa eso? ¿Tanques con Wi-Fi y drones que entregan pizza? Trump promete seguridad absoluta, sin importar si el enemigo es un país rival o un ejército de bots en redes sociales. Con este presupuesto, EE. UU. seguiría siendo el rey indiscutible del gasto militar, dejando a China y Rusia comiendo polvo… o caviar barato.
El anuncio llega tras la presión de Trump a los aliados de la OTAN, quienes prometieron subir su gasto en defensa al 5% del PIB para 2035. Parece que el tío Sam no solo quiere liderar la carrera armamentística, sino también ganar por knockout. ¿Será que Trump imagina un futuro donde los soldados desfilen con capas de superhéroes?
Mientras tanto, el resto del mundo se pregunta si este “Ejército Soñado” incluye un botón de autodestrucción para el drama internacional o solo es un reality show militar. Sea como sea, con 1.5 billones en juego, esto pinta más épico que una película de Michael Bay.


