¡Intriga al estilo Michoacán! Las autoridades están en el ojo del huracán tras la muerte de un hombre que, según rumores, sería hermano de César Alejandro Sepúlveda, alias El Bótox, presunto líder de Los Blancos de Troya y con orden de aprehensión. El 8 de enero, el fiscal Carlos Torres Piña soltó el chisme en conferencia de prensa.
Todo ocurrió durante un velorio en Las Colonias, donde el Ejército y la Guardia Nacional rondaban como si fuera casting de película de acción. La Fiscalía Regional de Apatzingán intentó recuperar el cuerpo para confirmar si era el familiar del Bótox con una necropsia, pero los pobladores y familiares dijeron “ni madres” y no dejaron acercar a los peritos. Torres Piña, con cara de quien pierde un round, aseguró que “todo indica que sí es el hermano” y que seguirán investigando, aunque sin cadáver la cosa se pone más complicada que un culebrón sin final.
El Bótox, por cierto, es un fugitivo cotizado: ofrecen 100 mil pesos por datos que lleven a su captura. Él y Jonathan “N”, alias El Timbas, están acusados del asesinato del líder limonero Bernardo Bravo Manríquez el 20 de octubre de 2025, quien cayó por un disparo en la cabeza pese a tener escoltas. Tras el crimen, arrestaron a Rigoberto “N” y los guardaespaldas tuvieron que dar explicaciones. Para colmo, hay drama extra con un video donde se acusa el cierre de un centro de acopio en Chandio, Apatzingán, dejando a productores de limón más exprimidos que el cítrico mismo.
Mientras Michoacán sigue siendo un hervidero de limones y balas, nos queda la duda: ¿confirmarán la identidad del fallecido o seguirá siendo un misterio? Esto tiene más giros que un carrito de tamales en curva.


