¡El Ártico se calienta, y no es por el cambio climático! Alemania y Francia anunciaron este miércoles que enviarán efectivos militares a Groenlandia para apoyar a Dinamarca en una misión europea que arranca de jueves a sábado. ¿El motivo? Contrarrestar las amenazas de Donald Trump, quien no para de repetir que quiere la isla para Estados Unidos como si fuera un trofeo de Monopoly.
El Ministerio de Defensa alemán explicó que la misión busca evaluar cómo contribuir a la seguridad de la región, tal vez con vigilancia marítima, para que Dinamarca no se sienta más sola que un pingüino perdido. Francia, siempre discreta, confirmó que también mandará soldados, aunque sin soltar prenda sobre los detalles. Suecia y Noruega se sumaron al club, enviando personal militar para reforzar el mensaje: “Groenlandia no está en venta, amigo”.
Trump, obsesionado con la isla por su ubicación estratégica y sus ricos minerales, insiste en que es vital para la seguridad gringa y que debe evitar que Rusia o China se la queden. Con su retórica de “todas las opciones están sobre la mesa”, ha puesto las relaciones con Europa más tensas que un cable de acero en un puente colgante.
Esta misión relámpago parece un claro “no” europeo a las ambiciones expansionistas de Trump. Mientras los soldados exploran el hielo, el resto del mundo observa si esto será un simple despliegue simbólico o el inicio de un enfrentamiento más serio. Una cosa es segura: el Ártico nunca había estado tan caliente, y no precisamente por el sol de medianoche.


