En Mexicali, Baja California, tres policías municipales han sido atrapados en un guion digno de una serie de narcos: están acusados de la desaparición forzada de cuatro jóvenes de Tijuana. ¿Proteger y servir? Más bien, desaparecer y fingir.
Los agentes implicados son Hiram Sinhue Figueroa Ochoa, Manuel Alberto Castro, ambos suspendidos desde julio de 2024, y Isaac Sergio Ortiz, quien estaba activo hasta que lo pescaron. Hiram, ex integrante del mando de Pedro Ariel Mendivil García, fue nombrado Policía del Año en 2022, pero parece que su trofeo no incluía ética. Extraoficialmente, se dice que él y Castro fueron suspendidos por escoltar a Josué “N”, alias El Pitufo, de la banda Los Rusos, a una fiestita en la lujosa zona de Casa Maya. Los jóvenes desaparecidos, Juan Gabino Canela Martínez (37), Isaac Ramiro Canela Martínez (27), José Alberto Godina Machuca (21) y Óscar Alberto Perea González (37), fueron vistos por última vez el 10 de julio de 2022 en la carretera al Aeropuerto de Mexicali, bajo el “cuidado” de Hiram y su equipo.
El Pitufo, detenido en diciembre de 2024 en una fiesta en el salón Ozara y liberado por un amparo federal, parece tener más vidas que un gato. Mientras, en 2025, el exfiscal Rafael Orozco Vargas juró que Los Rusos no eran prioridad, aunque ataques a policías y rumores de infiltrados dicen lo contrario. La coordinación municipal fue reemplazada por fuerzas estatales, justo cuando Mendivil vacacionaba en Nueva York.
El director actual, Luis Felipe Chan Baltazar, insiste en “cero tolerancia” y pide a los agentes respetar el uniforme. ¿Será suficiente para limpiar esta trama más enredada que un culebrón? Aquí, la vocación de servir parece perdida en un callejón sin salida.


