¡Trump no se guarda nada y sube la temperatura en Minnesota! Este viernes, el presidente de Estados Unidos llamó “alborotadores, agitadores e insurrectos” a los manifestantes que protestan contra las operaciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en ese estado, asegurando en redes sociales que muchos son “profesionales bien pagados”. Apuntó directamente al gobernador Tim Walz y al alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, diciendo que “han perdido totalmente el control” y “no saben qué hacer”.
“Si me veo obligado a actuar, se resolverá de forma rápida y eficaz”, amenazó Trump, quien recientemente insinuó invocar la Ley de Insurrección para desplegar tropas si las protestas no cesan. El caos estalló tras la muerte de Renee Nicole Good el 7 de enero a manos de un agente del ICE, Jonathan Ross, en Minneapolis, un incidente que desató indignación no solo en Minnesota, sino en varios puntos del país. La Administración Trump califica lo sucedido como “violencia doméstica”, defendiendo que los vídeos no muestran todo y alegando que Good “acosó a las fuerzas del orden y usó su vehículo como arma mortal”.
Mientras tanto, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció que trabaja en equipar a agentes del ICE con cámaras corporales. Tricia McLaughlin, subsecretaria de Asuntos Públicos, destacó en CNN que una ley firmada por Trump en julio incrementa fondos para contratar y equipar agentes. Sin embargo, expertos citados por la cadena sugieren que Ross, al grabar con su celular la interacción con Good, pudo haber comprometido su respuesta al incidente.
Con protestas al rojo vivo y Trump listo para intervenir, Minnesota parece un polvorín. ¿Cámaras corporales o tropas en las calles? El desenlace de este drama sigue en el aire.


