Juan José “Pepillo” Origel, el rey del chisme, ahora es el platillo principal de la prensa rosa. Entre el romance de su sobrino Luis Carlos con Andrea Legarreta y rumores de lavado de dinero para organizaciones criminales, el periodista no puede ni tomar un café sin que lo persigan los flashes.
En el pódcast “El Dibujo del Caos”, Pepillo contó que todo explotó mientras celebraba su cumpleaños en Madrid con su familia. Al volver a México, se topó con titulares que lo acusaban de estar ligado a Rodolfo Reus Medina, un abogado señalado por fraude, lavado de dinero y huachicol fiscal. “Llego de un viaje hermoso con mis hermanos y me encuentro con que soy un capo del crimen organizado”, dijo, con ese tono de quien no sabe si reír o llorar. Pero él lo tiene claro: “¿Tú crees que yo me voy a poner a lavar? Ni lavadora tengo”, soltó con su clásica ironía.
El chisme se inflamó con una supuesta casa de 11 millones de pesos en San Miguel de Allende. Pepillo desmintió todo, jurando que no es dueño ni de un ladrillo ahí. “Es una casa que rento, ¡la rento! ¿Dónde están esos millones?”, retó, como si invitara a la prensa a hacer un tour por su humilde morada alquilada. Según él, estos rumores son pura envidia de quienes quieren brillar como él pero no tienen ni reflector propio.
Por ahora, no hay cargos formales contra Origel, y su defensa es más directa que un tuit viral: todo es mentira y su vida es más limpia que un plato recién lavado. Así que, mientras la prensa rosa sigue husmeando, Pepillo se ríe de los haters desde su casa rentada.


