¡Y el drama sirio sigue! Apenas un día después de un supuesto alto el fuego, las tropas gubernamentales y las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), lideradas por kurdos, volvieron a las andadas la noche del lunes. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, los enfrentamientos estallaron en la prisión de Al Aqtan, a las afueras de Raqa, en el norte del país. Como si fuera poco, las fuerzas gubernamentales bombardearon una posición militar de las FDS al norte de la ciudad.
Un corresponsal de AFP en Raqa confirmó que los bombardeos fueron tan intensos que parecían un espectáculo de fuegos artificiales, pero sin la parte divertida. Mientras tanto, una fuente kurda anónima reveló que el lunes hubo negociaciones directas entre el presidente sirio Ahmed al Sharaa y Mazloum Abdi, jefe de las FDS. ¿El resultado? Tan productivo como discutir con un troll en redes sociales: un rotundo fracaso.
Este nuevo capítulo de tensiones en Raqa demuestra que los acuerdos de paz en la región tienen menos estabilidad que un castillo de naipes en un huracán. Ambos bandos parecen más interesados en marcar territorio que en encontrar una solución. La prisión de Al Aqtan, un punto estratégico, se ha convertido en el epicentro de este rifirrafe, mientras los civiles seguramente se preguntan si alguna vez habrá un final feliz.
En resumen, el alto el fuego duró lo que un chiste malo en una fiesta: apenas unos segundos antes de que todos volvieran a lo suyo. ¿Habrá otra ronda de charlas o más fuegos artificiales? Solo el tiempo dirá si Siria encuentra un guion menos explosivo.


