Donald Trump, en un giro que parece sacado de un guion de ciencia ficción optimista, ha creado el “Consejo de Paz” para supervisar la reconstrucción de Gaza tras la guerra. Y como si fuera un casting de Hollywood, invitó a líderes mundiales, incluyendo a Vladimir Putin y al presidente de Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed Al Nahyan, quien ya dio el “sí quiero” a esta peculiar aventura.
El Ministerio de Exteriores emiratí confirmó el martes que el jeque Mohamed aceptó la invitación de Estados Unidos para unirse a este organismo, presidido por el mismísimo Trump. En teoría, el Consejo nació para reconstruir el territorio palestino, pero, según una carta enviada a los países participantes, su misión suena más grande que un blockbuster de superhéroes. Se define como una organización internacional destinada a “promover la estabilidad, restaurar gobernanza confiable y legítima, y asegurar una paz duradera” en zonas afectadas o amenazadas por conflictos. ¿Solo Gaza? Parece que Trump apunta a ser el pacificador global, o al menos a tener la foto más épica.
Mientras algunos se preguntan si esto es un esfuerzo genuino o una jugada de relaciones públicas, Emiratos ya está a bordo, listo para poner su granito de arena en este consejo que suena a mezcla de ONU y reality show. ¿Será que Trump quiere un Nobel de la Paz o solo un nuevo logo para su marca?
Al final, esto pinta como una telenovela diplomática con más preguntas que respuestas. ¿Logrará el Consejo traer paz a Gaza, o será solo una reunión de egos con catering de lujo? Estamos más expectantes que ante el final de una serie de intriga.


