Donald Trump ha subido el volumen de su retórica a niveles de película de acción este martes, asegurando en NewsNation que dio “instrucciones muy firmes” para que Irán sea “borrado de la faz de la tierra” si Teherán intenta matarlo. ¿Un guion de Rambo o política exterior? Difícil distinguirlo.
Con su estilo de magnate que no acepta un “no” por respuesta, Trump advirtió que “pase lo que pase, vamos a hacer estallar todo el país por los aires” si las supuestas amenazas de muerte persisten. De paso, lanzó un dardo a Joe Biden por no haber respondido a declaraciones previas de Irán, diciendo que un presidente debe defender a otro, como si fuera un código de hermandad de reality show. “Si yo estuviera aquí y amenazaran a alguien, los golpearía con fuerza”, afirmó, como si estuviera listo para entrar al ring.
Esto llega en medio de tensiones ardientes entre EE. UU. e Irán, con protestas antigubernamentales allá y palabras duras de ambos lados. El presidente iraní, Masud Pezeshkian, ya advirtió que un ataque al líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, desataría una “guerra total”. Trump, no contento con el drama, ha llamado a Jamenei “enfermo” por reprimir manifestantes y pide un nuevo gobierno en Irán. Para sumar más leña, el senador Lindsey Graham sugirió en Fox News que Trump debería “asesinar” a los líderes iraníes para apoyar a los manifestantes.
¿Estamos ante una crisis internacional o un guion de serie de Netflix? Con Trump prometiendo explosiones y Graham pidiendo cabezas, esto parece más un tráiler que diplomacia. A ver si alguien baja el tono antes de que esto estalle… literalmente.


