Howard Lutnick, Secretario de Comercio de EE. UU., soltó en el Foro Económico Mundial en Davos que México es el niño mimado del T-MEC, mientras Canadá se lleva las migajas y un regaño por coquetear con China. Según Lutnick, la relación económica con México está más dulce que nunca gracias a este tratado.
En una entrevista con Bloomberg, Lutnick presumió que México tiene “el mejor acuerdo comercial del mundo”, con solo un 15% de sus productos afectados por un arancel del 25% fuera del T-MEC bajo la administración Trump. Canadá, en cambio, enfrenta un 35% de aranceles y, según el secretario, “pagará las consecuencias” por abrirle la puerta a autos eléctricos chinos. Apuntó directo al primer ministro Mark Carney, diciendo que solo le toca escuchar sus “quejas y lamentos” por querer negociar con potencias como si fuera un Tinder geopolítico.
Mientras tanto, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, tras una charla con Trump, afirmó que el T-MEC sigue firme a pesar de algunas tensiones. Insistió en que beneficia a los tres países y que no negociará la soberanía ni la integridad territorial, dejando claro que es “sin subordinación, como iguales”. Sheinbaum apuesta por el diálogo para resolver temas como drogas, migración e importaciones, confiando en que la revisión del tratado será positiva.
La mandataria subrayó la integración económica de 40 años entre México y EE. UU., algo más difícil de romper que una pareja tóxica en reality show. Aunque México busca otros mercados y planes de inversión pública y privada, Sheinbaum insiste en cuidar el T-MEC. ¿Momentos de tensión? Claro, pero dice que son perfectos para charlar. ¿Diplomacia o terapia de pareja? Juzguen ustedes.


