Este 25 de enero de 2026, Markitos Toys, alias Marcos Eduardo Castro Cárdenas, salió al ring digital en un live por Kick desde Culiacán para desmentir rumores de lavado de dinero y nexos con el narco. En medio de la guerra entre Los Chapitos y La Mayiza del Cártel de Sinaloa, el influencer se defendió con más pasión que un reality de drama.
Hace un año, volantes anónimos en Culiacán lo acusaron, junto a sus hermanos Gail, Kevin, Mayve y su cuñada Ana Gastélum, de ser “prepotentes” y colaboradores de la facción de Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar. “Eso es falso, totalmente falso. No soy culpable de los problemas en Sinaloa ni en México”, afirmó. Rechazó señalamientos de secuestro, huachicol y narcomenudeo, insistiendo que su única conexión con figuras como “El Nini” es amistad, no negocios. “¿Ser amigo te hace cómplice? Eso es mala onda”, soltó.
Markitos confesó que el silencio fue su estrategia por meses, pero ya no más: “El que calla otorga”. Habló del asesinato de su hermano Gail el 28 de marzo de 2025 en Ensenada, Baja California, un golpe duro atribuido a disputas criminales. También relató agresiones como el incendio de la casa de sus padres y amenazas que los obligaron a salir de Sinaloa. “¿Miedoso por irme? Si no, ya no estaría vivo”, dijo.
Defendió su patrimonio, proveniente de redes sociales y la venta de gorras: “No necesito negocios sucios”. Cuestionó por qué no investigan a otros influencers que presumen lujos. Finalmente, lamentó la violencia: “Hoy la vida no vale nada, solo una bala”. Un llamado a valorar la existencia en medio del caos.


