¡Cincuenta minutos de cháchara internacional! Este lunes, Luiz Inácio Lula da Silva y Donald Trump tuvieron una llamada telefónica que fue más larga que un episodio de tu serie favorita. El gobierno brasileño confirmó que Lula planea visitar Washington pronto, probablemente para seguir debatiendo cara a cara.
En el comunicado desde Brasilia, se destacó que ambos mandatarios tocaron el tema de Venezuela, con Lula subrayando la necesidad de mantener la paz y estabilidad en la región, como un vecino que pide bajar el volumen de la fiesta. Pero el verdadero drama vino con la iniciativa de Trump de una Junta de Paz, presentada en Davos con la ambición de resolver conflictos globales. Lula, que el viernes acusó a Trump de querer ser el «dueño» de una «nueva ONU», le propuso limitar esa idea al conflicto en Gaza y exigió un asiento para Palestina en la mesa.
La conversación fue un tira y afloja diplomático, con Lula intentando ponerle freno a las grandes ideas de Trump, quien parece querer dirigir el mundo como si fuera un reality show. ¿Será que Lula busca ser el voz de la razón o solo quiere un pedazo del pastel de la paz? Mientras tanto, la visita a Washington promete ser más intensa que un debate en redes sociales.
Esto pinta como el inicio de una amistad complicada, llena de indirectas y agendas propias. ¿Lograrán ponerse de acuerdo sobre Gaza o Venezuela, o será otro caso de «hablamos y no resolvemos nada»? Algo nos dice que esta telenovela diplomática tendrá más capítulos que drama en un grupo de WhatsApp.


