¡Un trueno que pega donde duele! Este domingo, al menos 30 personas resultaron heridas, ocho en «condiciones inestables», cuando un rayo cayó cerca de seguidores de Jair Bolsonaro durante una protesta en Brasilia bajo una lluvia torrencial. Los bomberos atendieron a 72 personas en el lugar, trasladando a 30 a hospitales cercanos.
Miles de manifestantes, con paraguas gigantes y camisetas de la selección brasileña, se reunieron cerca de la plaza Cruzeiro en apoyo al expresidente, quien cumple 27 años de prisión en la penitenciaría Papuda por intento de golpe de Estado tras perder ante Lula en 2022. Un video viral captó el destello y estruendo del rayo, seguido de escenas caóticas con víctimas cargadas por otros asistentes. La marcha, impulsada por el diputado bolsonarista Nikolas Ferreira, comenzó en Minas Gerais y sumó aliados como Carlos Bolsonaro, hijo del exmandatario.
Bolsonaro, declarado culpable de conspiración autoritaria en septiembre, tiene aliados en el Congreso conservador que buscan reducir su condena a poco más de dos años en febrero, pese al veto de Lula. A pocos kilómetros de la protesta, vallas protegían el palacio de Planalto, recordando los disturbios del 8 de enero de 2023, cuando simpatizantes saquearon sedes de poder. El excapitán, de 70 años y con secuelas de un ataque con cuchillo en 2018, niega las acusaciones y clama «persecución política». Sus abogados piden prisión domiciliaria por salud.
Inhabilitado para cargos públicos, apostó por su hijo Flavio como candidato presidencial para octubre, donde podría enfrentar a Lula, quien a sus 80 años no descarta un cuarto mandato. ¿Será este rayo un mal augurio para los bolsonaristas o solo un tropiezo eléctrico? Algo nos dice que el drama político en Brasil sigue cargado de voltios.


