¡Esto está más tenso que un cable de acero! China salió este martes al rescate de Cuba, prometiendo “apoyo y asistencia” frente a las amenazas de Estados Unidos, que parecen sacadas de un guion de película de espías. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Guo Jiakun, expresó “profunda preocupación” por las acciones de Washington, acusándolas de socavar la paz regional, y exigió el fin inmediato del bloqueo y las sanciones contra la isla.
Todo este drama se calienta tras las palabras del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, quien el sábado defendió la preparación militar de su país como un “no te metas conmigo” ante una posible agresión estadounidense. Las amenazas de Donald Trump han subido de tono desde la incursión en Caracas del 3 de enero, donde capturaron a Nicolás Maduro, el mejor amigo de La Habana y su proveedor clave de energía. En esa operación, 32 militares cubanos murieron, algunos protegiendo al líder venezolano.
Trump, con su sutileza habitual de martillo pilón, instó a Cuba a aceptar un misterioso “acuerdo” antes de que sea “demasiado tarde”, y a mediados de enero gritó que no habría “más petróleo ni dinero” para la isla. Según Politico, la administración incluso baraja un bloqueo naval para cortar las importaciones de crudo, una jugada que suena más a piratería del siglo XXI que a diplomacia.
China, mientras tanto, se pone la capa de superhéroe tropical, condenando las presiones de Washington. ¿Será esto un juego de ajedrez internacional o una telenovela con misiles de fondo? Cuba sigue en el ojo del huracán, y nosotros solo esperamos el próximo capítulo de esta saga caribeña con sabor a pólvora.


