¡Ecuador no quiere ser el patio trasero del narco! El viceministro de Seguridad Pública, Jorge Rivadeneira, aseguró este lunes a AFP que el país busca estar “un paso adelante” de las mafias de precursores químicos para fentanilo, en medio de una ofensiva para frenar el narcotráfico. Aliado de Washington, Ecuador teme verse arrastrado por la ola de este opioide letal, fabricado principalmente en México con químicos de China.
Rivadeneira, un coronel en servicio pasivo, habló durante la Conferencia Internacional sobre Drogas Sintéticas en Quito, destacando la urgencia de blindar al país contra redes internacionales que mueven precursores por su territorio. Las alarmas saltaron el fin de semana con la incautación de 10,000 frascos de ketamina, un anestésico usado en drogas sintéticas, en Carchi, frontera con Colombia. Escondido en bloques de construcción, el cargamento venía de Perú rumbo a Colombia. El viceministro pidió colaboración vecinal para evitar que Ecuador se convierta en pasillo de estas sustancias.
El fentanilo ya es una crisis sanitaria en Estados Unidos, con miles de muertos. En la conferencia, que termina el martes, participan expertos de República Dominicana, El Salvador, Colombia, Perú, Honduras y Panamá. Aunque los hallazgos de precursores son incipientes, Rivadeneira insiste en prevenir. Mientras, el presidente Daniel Noboa criticó en X la “falta de reciprocidad” de Colombia, imponiendo un arancel del 30% a sus importaciones. Quito y Bogotá acordaron reunirse, aunque sin fecha fija.
El exdirector de la policía colombiana, Jorge Luis Vargas, advirtió que mercados criminales de Oriente explotan debilidades en América para enviar precursores a laboratorios en México y Centroamérica. A pesar de la mano dura de Noboa, la violencia narco en Ecuador no cede, con un récord de 52 asesinatos por cada 100,000 habitantes en 2025, según el Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado. ¿Logrará Ecuador cerrar la puerta a este veneno químico o seguirá en la mira del narco?


